Por primera vez en español, una amplia selección de los finos y a veces «asilvestrados» pensamientos de una mujer singular, Augusta Amiel-Lapeyre, que, anotados a lápiz en pequeños cuadernos, vieron la luz a principios del siglo XX.Las máximas, tan penetrantes como llenas de humanidad, emoción, ironía y tristeza, forman un conjunto armonioso en su variedad. Fueron destiladas a lo largo de una sosegada vida en el campo, en el sur de Francia, desde donde París se veía como algo ajeno, bullicioso y frívolo, que, sin embargo, era la fuente de todo prestigio.
En una crítica de 1914, leemos, como si fuera hoy: «¿Quién es ese modesto autor, ¿A. A.-L.? Se trata de una mujer, evidentemente. [...] Una mujer de mente equilibrada, clara, profunda, que reflexiona, que piensa noblemente y que no escribe más que lo que piensa, con una sencillez perfecta, una propiedad en los términos y unos hallazgos expresivos que dejan en el corazón como una reverberación prolongada. No se puede analizar un libro de pensamientos. Hay que leerlo. Este es una excelente guía para la meditación. A quienes, en la vana dispersión de la existencia moderna, han conservado algo de vida interior y el gusto por la reflexión, los Pensamientos salvajes les proporcionan a la vez una rica materia, soluciones ingeniosas y novedades que no son más que verdades muy antiguas que se han borrado». Un ramillete de pensamientos breves, que deben leerse como fueron escritos: lentamente, saboreándolos.
«Lean todos los Pensamientos salvajes. Nos obligan a reflexionar. Están llenos del más elevado genio: el genio del corazón». Jean Soulairol
LA CRÍTICA HA DICHO
«A veces, como un milagro inesperado, surgen del olvido pequeñas obras maestras que han pasado inadvertidas durante años. Este sería el caso de
'Pensamientos salvajes', una colección de aforismos de la autora francesa Augusta Amiel-Lapeyre (1858-1944), que sin embargo nunca pretendió ser escritora. [...] "La distancia en el tiempo es necesaria para cualquier alma desaparecida", nos advierte ya hacia el final de esta antología. Y, desde la distancia, casi un siglo después escuchamos su voz con asombro.
'Pensamientos salvajes' no es sólo un libro sabio: de su lectura, silenciosa como quiere la autora, salimos agradecidos», Daniel Capó, La Lectura, 19-12-2025