Hours: Monday to Friday from 9:30 to 20:30 / Saturday from 10 to 20.30 / Sunday and Holidays from 11:30 to 14:30 & 17:30 to 20:30 Pau Claris 144 Barcelona - 93.317.25.27 - correu@documenta-bcn.com
Ni siquiera tiene nombre. Y es que nadie habla con ella, como no sea para pedir libros en préstamo. Su consuelo: las buenas lecturas (siempre de autores muertos) y estar rodeada de seres incluso más tristes que ella. Se pasa los días ordenando, clasificando, poniendo signaturas. No pensaba ser bibl...
Ni siquiera tiene nombre. Y es que nadie habla con ella, como no sea para pedir libros en préstamo. Su consuelo: las buenas lecturas (siempre de autores muertos) y estar rodeada de seres incluso más tristes que ella. Se pasa los días ordenando, clasificando, poniendo signaturas. No pensaba ser bibliotecaria, pero abandonó las oposiciones por un hombre. Ahora el amor le parece una pérdida de tiempo, un trastorno infantil. Claro que el deseo es muy traicionero, y ella guarda unos pendientes en el cajón. Preferiría la sección de historia a la de geografía, allí en el sótano de una biblioteca de provincias, donde lleva la mitad de la vida, donde ya empieza a ser vieja, pero el anonimato al menos le concede pequeñas venganzas. De las que quizás solo ella se percata. Porque, además, en el orden de la biblioteca se cifran las jerarquías de la vida: la de los ricos y los pobres, los privilegiados y los subalternos, los que tienen un amor y los que no. Pero cuando no hay nadie, cuando la biblioteca está cerrada, incluso puede ? y sabe- darle voz a su neurosis, a sus angustias, al vértigo del saber libresco. Y entonces descubrimos que los neuróticos pueden ser buenos narradores, cosa no tan evidente. Cosa que tal vez logran, sobre todo, los buenos fingidores, los escritores que dan vida a los buenos personajes. Sólo le queda, pues, la literatura. Para elevarse, dice ella. Los libros, los buenos libros. Y quizá, también, los buenos lectores, que van a la biblioteca en busca de algo más que calefacción o aire acondicionado, y que dan vida a las grandes historias, como el breve monólogo de esta mujer insignificante, que relata su desencanto con acritud y humor. ¿O es un diálogo? ¿O acaso la pregunta tiene sentido? Un texto precioso que, desde luego, reclama todas las lecturas del mundo. La primera novela publicada de Sophie Divry, que tiene treinta años, vive en Lyon y ojalá escriba y publique mucho más.
This website stores data as cookies to enable the necessary functionality of the site, including analytics and personalization. You can change your settings at any time or accept the default settings.
Necessary cookies help make a web page usable by activating basic functions such as page navigation and access to secure areas of the web page. The website cannot function properly without these cookies.
Personalization
Personalization cookies allow the website to remember information that changes the way the page behaves or the way it looks, such as your preferred language or the region in which you are located.
Analysis
Statistical cookies help web page owners understand how visitors interact with web pages by collecting and providing information anonymously.
Marketing
Marketing cookies are used to track visitors on web pages. The intention is to show ads relevant and attractive to the individual user, and therefore more valuable to publishers and third-party advertisers.